RASPADURAS, el sabor de la infancia

''Qué alegría saber que siguen existiendo''. ''¡Qué recuerdos! Me transportan a mi infancia''. ''Pensé que habían desparecido''.

''Solía comprar estos cucuruchos antes de ir al cine''. ''Los domingos siempre íbamos a por raspaduras''.

Estas son solo algunas de las expresiones que más resuenan en Pastelería la Guinda cuando descubren que disponemos del emblemático dulce.

 Las raspaduras son cucuruchos de papel rellenos con las miguitas de los pasteles sobrantes. Es decir, este tradicional manjar se prepara con los recortes de tartas y dulces desmigando los restos de bizcochos y hojaldre que quedan en las bandejas.

Vivimos en una sociedad en la que es fácil tener a nuestro alcance cualquier producto del mundo. El pero es que estos productos cada vez son todos más iguales, los elaboran las mismas empresas con idéntico proceso y clónicos sabores.

Es por eso que de vez en cuando sienta bien tomarse un respiro del exceso de globalización y disfrutar de algo tan nuestro y tradicional como son las raspaduras.

Nos transportan a la infancia y nos hacen entender nuestros orígenes, generan melancolía pero también una sonrisa.

En Pastelería La Guinda las seguiremos elaborando para que disfrutes de un recuerdo del pasado que aún sigue vivo en el presente, un legado de abuelos a nietos, de padres a hijos, de generación en generación.